¿Por que se celebra el Día Internacional de la Mujer?

Este día se conmemora en muchos países el día internacional de la mujer, señalando que esa lucha que iniciaron las mujeres por la igualdad data de siglos, pues en la antigua Grecia Lisistrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra.

 

En la Francia del siglo XVI durante la revolución donde su lema era la igualdad, libertad y fraternidad, las mujeres marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

 

En México esa lucha empieza en el siglo pasado significando que corre en siglo XIX y es cuando en fecha de 8 de marzo de 1975 la organización de naciones unidas estatuye el mismo como el día internacional de la mujer, dicha organización se refiere a las mujeres corrientes como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre.  la igualdad continua siendo una meta  y que a veces parece un sueño, donde ellas continúan padeciendo las injusticias como recibir un menor pago por salarios en relación al de los hombres, ósea una precariedad laboral  y,  de una nula presencia en la participación en la vida pública, y a pesar de lo expuesto ellas continúan en pie de lucha que han dado motivo a multitudinarias marchas como en España, anunciando las desigualdades y la violencia que aun padecen, y con todo ese peso que llevan ahora existe en contra de ellas el agravio totalmente cruel como es el feminicidio, este citado que exponencialmente va en aumento, y ellas en su movimiento confirman el deseo de volver a demostrar “ que sin ellas se para el mundo”.

 

Tomando estos atributos de las mujeres y que sin ellas no podría existir la población sin la formación de una familia en igualdad de circunstancias es por ello que cabe recordar el poema de Mario Benedetti que a la letra dice:

 

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

 

Lic. Guillermo Bello Ramos

Titular de la Unidad de Transparencia.

 

[print_gllr id=10230]

Sitio desarrollado por la Dirección General de Innovación Tecnológica
Algunos derechos reservados a favor del Gobierno del Estado de Veracruz © 2024 - 2030.

¡CSS Válido!